Pedir una hipoteca para reunificar deudas: una mala elección

reunificar deudas

Hacer frente a las deudas puede llegar a ser muy angustioso cuando la suma de las cuotas que tenemos que pagar son muy elevadas. El miedo a un embargo y la falta de información hacen que muchas personas opten por hipotecar su casa para reunificar las deudas.

Esta alternativa puede parecer la mejor solución a primera vista, pero tiene desventajas que no todos te cuentan.

Ventajas e inconvenientes de reunificar las deudas

La reunificación de deudas es una fórmula que permite agrupar todos los préstamos en uno solo. De esta forma, obtenemos una sola cuota de importe inferior. Esta es la principal ventaja en una situación de endeudamiento.

Pero, ¿cuál es el coste de reducir nuestra cuota mensual?

En primer lugar, para unificar las deudas hay que pedir una hipoteca. En cierto modo, es como volver a comprar tu casa. Tendrás unos gastos asociados (comisiones de apertura, coste de tasación, impuestos y notaría, entre otros).

Piensa que es posible que te pidan un aval y que, a partir de ahora, responderás con tu vivienda al pago de la deuda. Otra desventaja es que no puedes reunificar solo una parte de la deuda. Estás obligado a agrupar todos los préstamos. Esto implica su cancelación o amortización anticipada con sus correspondientes comisiones.

La cuota será inferior porque el tipo de interés de una hipoteca es menor que el de un préstamo personal. Por el contrario, el plazo de amortización es mucho mayor, con lo que estarás pagando durante años y años.

Con un simple cálculo, verás que el coste final de tus deudas reunificadas es mucho mayor.

Pero, ¿qué hacer si te ahogan los pagos?

La Ley de Segunda Oportunidad y la renegociación con los acreedores

La alternativa a la reunificación de préstamos es renegociar la deuda con los acreedores y, si no llegas a un acuerdo, solicitar al juez la exoneración total de la deuda.

Este procedimiento es el que se conoce como Ley de Segunda Oportunidad. Puede que tu banco no te lo cuente, pero tienes derecho a acogerte a esta ley si cumples unas condiciones mínimas.

En Limpia Tu Deuda ayudamos a las personas que están pasando por una mala situación económica a renegociar sus deudas con bancos y acreedores.

Nuestros expertos negocian para llegar a un acuerdo por el que pagues una cuota razonable sin pedir un nuevo crédito ni poner en riesgo tu casa ni pedir avales. No tendrás que pelear con los bancos porque nosotros nos ocupamos de todo el proceso.

¿Qué ocurre si no llegamos a un acuerdo satisfactorio con los acreedores? En ese caso, puedes solicitar vía judicial el Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI), es decir, la cancelación de todas tus deudas.

El juez estudiará tu situación de insolvencia y determinará si te exonera del pago. La Ley de Segunda Oportunidad te permite rehacer tu vida empezando de cero.

Si quieres saber cómo trabajamos en Limpia Tu Deuda, consulta con nosotros. Somos un equipo de profesionales del ámbito jurídico y económico con más de 20 años de experiencia.