Los riesgos de los créditos rápidos para solucionar tus deudas

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Los créditos rápidos son una fórmula muy tentadora para salir de una situación económica apurada. La promesa de un sencillo proceso de solicitud, una tramitación rápida con pocas exigencias y unos costes aparentemente bajos son los ganchos publicitarios con los que atraen a muchos usuarios.

El problema surge con la letra pequeña y sus riesgos, como costes no previstos, penalizaciones y elevados intereses.

Riesgos de los créditos rápidos

La mayoría de las empresas que ofrece créditos rápidos suele ser transparente en lo que a sus costes y plazos se refiere. Esto hace que muchos usuarios solo se fijen en las ventajas que ofrecen y no valoren las condiciones del contrato.

Estas son las principales desventajas de acudir a estos productos financieros para solucionar la necesidad de liquidez.

Intereses abusivos

Los tipos de interés de las empresas de créditos rápidos son mucho más elevados que los que pueda cobrar cualquier banco. Fácilmente, será el doble o, incluso, el triple del interés que ofrece una entidad bancaria.

Obtener una pequeña cantidad de dinero sale muy caro, por lo que conviene valorar si realmente necesitamos ese préstamo o si podemos encontrar otra alternativa.

Elevadas penalizaciones

Incumplir los plazos de devolución del crédito suele implicar una penalización muy elevada. Las comisiones y los intereses de demora pueden llegar a ser superiores al 50% de la cuota. Esto nos puede llevar a una espiral de endeudamiento de donde es muy difícil salir.

Presiones y pocas posibilidades de negociación

Si se produce un impago, apenas tendremos posibilidades de negociar la deuda generada. Entre otras cosas, porque estas empresas, con altas comisiones por demora, se benefician cuando el usuario se retrasa en el pago.

A esto hay que sumar las malas prácticas de algunas de estas entidades, como llamadas continuas por parte de cobradores de deuda o la inclusión precipitada en un listado de morosos.

Cláusulas trampa

La falta de transparencia suele ser una seña de identidad de los créditos rápidos. Frente a una publicidad muy atractiva, los contratos pueden contener cláusulas abusivas que oculten más gastos de los esperados.

Antes de firmar conviene asesorarse por un experto para evitar estas situaciones.

Solicitud de aval

Los préstamos rápidos están pensados para cantidades de dinero pequeñas y plazos de devolución cortos. Aun así, para cantidades algo mayores con frecuencia solicitan un aval, por lo general la vivienda o el coche.

Es vital tener mucho cuidado con estas cláusulas que pueden llevarnos a perder nuestras propiedades a cambio de un importe muy pequeño.

En resumen, la mejor manera de evitar riesgos con los créditos rápidos es leer muy bien las condiciones antes de firmar.

Conviene huir de las empresas que no nos entreguen por adelantado una copia del contrato donde se expliquen de forma comprensible todas las cláusulas.

Si eres insolvente, es muy probable que puedas acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad. Consulta con nosotros y te informaremos de los requisitos para solicitar la exoneración (cancelación) de todas tus deudas.